samedi 18 mai 2019

Un feo poema

Llevo un par de años
dándole vueltas a un sentimiento
a una idea.
Un concepto nada fácil
de explicar
de llevar.

El fango
el pantano mundial.

Es imposible que una respuesta
pueda darme paz
un momento
un consuelo.

La ley de atracción
Coelho
El secreto.
A la mierda.
Quiero mil cosas que no puedo
quiero mil dificultades
quiero mil obstáculos que no veo.
Quiero la cura a mis ojos.

Quiero un lugar cómodo
para mi cerebro.
Quiero escuchar la música
sin ladridos
sin silbidos
sin la bocina de algún automóvil.

Quiero dejar de sentir este frío permanente
esta humedad apretándome los pulmones.
La fractura de mis huesos.

Quiero poder ser libre
de no usar mi libertad.

Quiero no hacerle daño a nadie.
Evaporar la bilis
evaporar mi boca.
Blanquear mi mente
blanquear mis dientes.
Y sonreírle a todo.

Quiero poder disfrutar
la luz del sol
el mueble de mi abuela
el trozo de espacio.

Quiero dejar en paz a la luna.

Contentarme con el amor
con el sexo, con las drogas.
Hallarle un sentido a las cosas
que me mantienen con vida.

Quiero vivir en el mismo barrio
trabajar en el kiosko de la esquina
que me saluden mis vecinas
no tener nada extraño que contar
no tener nada por lo que llorar
no tener nada que extrañar
no tener nada de especial.
Y morir en paz.

¡Qué feo poema!

En Argentina
En Chile
hay un lugar donde me conocían bien
la panadería

mardi 7 mai 2019

Lovesong

Río al darme cuenta de lo fácil
que es caer en tu recuerdo.
Estás sobre mi cama,
en mis pies, en mi habitación,
como arena del desierto
como rocas pequeñas del desierto.

Movedizo, hoy, dificultoso
árido, mañana, sombra y sed.

Te esfuerzas, te fuerzas,
nos forzamos, forcejeamos
con alambre de púas
la línea imaginaria
intentando no cruzar
dibujada desde el comienzo en el piso.

Anacronía de hacer lo mismo
si todo tenía un sentido hasta la fecha
en que dimos por concluido
lo que jamás comenzó

Ya no temo distancias
ya no veo rostros planos.
Sólo yo
la desdicha mía y la monstruosidad.

Tal vez deba saltar la línea
mientras me invento un juego
tal vez deba algún día haber comenzado.

Reconozco sentirme viva
a veces evitar todo lo que tenga algo de ti
también valorarte
estar medio muerta.
Reconozco aburrirme
de mí.

Y hoy
madrugada sin fecha, mes sin estación y año de nada,
he sepultado luego de ataques anteriores
en este desierto de oasis, entre el arena,
bajo un pozo, sin palmeras, sin caminos
mi cadáver.

¿Qué es un suicido?
No lo sé.

Sobre mi mesa de tres patas
la esperanza gasificada
mi garganta áspera
tu imagen
el titanio, el acero
los trozos más pequeños.

Sueños.

Sin estar al tanto del todo
guardo las cosas
que no alcancé a entregar en una maleta
con destino a Siberia.

Trasmuto en cosas antes insospechadas.

Puedes imaginar el dolor
de ser yo quien se transforma
como siempre
en un ser detestable
pero es mejor así
(yo sí puedo cargar con ello).

Lo que sí puedes imaginar
es mi rostro en la bandera blanca
marchándome en paz
pisando sobre tu arena tibia.
También no es difícil para ti
imaginarme desconsoladamente mirando el piso
y es mejor así
(esto lo digo ya no para mí).

Dejo mis intenciones sobre tu almohada
mis promesas en los oídos
dejo de desvariar el agua donde no la hay.
Dejo de ser implacable, omnisciente
perpetua e impaciente.
Dejo mis soluciones, mis propuestas,
dejo de ser yo
de verme cautiva de mis deseos.
Sencillamente me dejo.

¿Qué es un suicidio?
No lo sé.

KINO

samedi 20 avril 2019

cuando dejo presente
estando con mi nombre
con mi sombra
con mi cielo eterno

de ojos afuera
el humo se desliza
jugando con la luz
                                  con los reflejos

cuando mi alma
y todo su concepto
misteriosamente

de oídos afuera
el ruido sordo
jugando con el equilibrio
                                              con el temblor

cuando un día dije
de boca para afuera
quiero jugar como un pez fuera del agua

Yo aqui gritando