lundi 15 juin 2015

Almagro III

Esta es sólo la primera estación
de un viaje que sellé
con mi obstinada forma
de hacer mal las cosas.

Ya descubierto el origen
de mis miedos
no tengo trucos psicólogicos
para evadirme.

Hago un alto:
¿Se puede construir un castillo
con buenas intenciones?

Hago un alto, una pausa:
¿Es inservible para ti?
¿Es inservible para mí?

Hago una pausa:
¿Podría ya abandonarte?

Esta es sólo la primera estación
de una aventura, mi égira
mi terca manera
de confiar en mi buena estrella
mi atrevido modo
de desafiar
los horizontes de la seguridad.

Almagro II

Este humo me toma del cuello
entra en mi cuerpo
ya recognizado
y manosea
así que residente
mis extrañas entrañas
gastadas.

Este cohete a reacción
toma mi cuerpo por asalto
disfraza
y pasea
con libertad el desprendimiento
de mi locuacidad.

Este revoltijo babeándome
cubre mi piel
previamente exfoliada, depilada,
pulcrizada.
Comienza la tragedia
del efebo sonriente.

Esta verídica realidad
cae desde el cielo
no necesita cubrir la luna
de nubes, de estrellas,
no necesita como yo
que necesito.

Almagro I

Todo me es prestado,
desde palabras
obstinadas
en retener segundos.
A la problemática
que hoy
nos difiere.

Quise caminar rumbos
quise vivir minutos,
quise pensar palabras mías.

Estas hojas
en el piso,
de donde vengo
son tesoros,
rara vez pasados por alto.

Este frío
en la nariz,
de donde vengo...

He sellado mi destino
por un par
de estados anímicos,
he resultado
menos temeroso
por un par
de siluetas,
de días, de manos
por un par.

Il n'y a pas un bouton rouge II

C'est comme toujours
comme une vague
comme un ménage
comme un coup de marteau
comme un seul jour à vivre.
Et la vérité me ronde
j'ai l'entendue
en général je peux l'entendre
"La vie va monter"
"N'aura pas bouton"
"Qu'on sera deux"
La vie va monter
et nous serions deux
selon...
Selon qui?

Il n'y a pas un bouton rouge

N'avait pas un bouton rouge.
Qui peut-on le comprendre?
La nature changée
la verdure disparue,
ou le mot silencieux?

Aussi maintenant,
toutes les activités
un peu prochaines
aux lettres, ils me sont
comme un terrible animal
auquel j'ai peur.

N'avait pas un bouton rouge.
Je suis désolé pour le répéter
mais ce problème
est affiché autour ce que je peux voir,
ou penser.
Toutes les autres choses
ils ne sont pas autant importants.
N'avait pas un bouton rouge
et aussi et maintenant
non plus.

Il n'y a pas aussi
et c'est mon unique problème
(ma drogue, peut-être)
mais non.
Il n'y a pas un bouton rouge
et la diffusion des couleurs
bouillant avec les doigts
de mon tellement aimé orage.
Me fait mal.

Ne fini pas ici
ne fini pas
ce problème-là
cet homme-là
cette vie-là
cette ville-là
ce sont ici
que je suis là
un peu loin de moi.

Cette obsession a touché
mon âme depuis dedans:
IL N'Y A PAS
un bouton rouge
et il n'y a pas personne
et il n'y a pas un cadeau.

Nuevo canto de amor a Stalingrado (Pablo Neruda)

Yo escribí sobre el tiempo y sobre el agua,
describí el luto y su metal morado,
yo escribí sobre el cielo y la manzana,
ahora escribo sobre Stalingrado.

Ya la novia guardó con su pañuelo
el rayo de mi amor enamorado,
ahora mi corazón está en el suelo,
en el humo y la luz de Stalingrado.

Yo toqué con mis manos la camisa
del crepúsculo azul y derrotado:
ahora toco el alba de la vida
naciendo con el sol de Stalingrado.

Yo sé que el viejo joven transitorio
de pluma, como un cisne encuadernado,
desencuaderna su dolor notorio
por mi grito de amor a Stalingrado.

Yo pongo el alma mía donde quiero.
Y no me nutro de papel cansado
adobado de tinta y de tintero.
Nací para cantar a Stalingrado.

Mi voz estuvo con tus grandes muertos
contra tus propios muros machacados,
mi voz sonó como campana y viento
mirándote morir, Stalingrado.

Ahora americanos combatientes
blancos y oscuros como los granados,
matan en el desierto a la serpiente.
Ya no estás sola, Stalingtado.

Francia vuelve a las viejas barricadas
con pabellón de furia enarbolado
sobre las lágrimas recién secadas.
Ya no estás sola, Stalingrado.

Y los grandes leones de Inglaterra
volando sobre el mar huracanado
clavan las garras en la parda tierra.
Ya no estás sola, Stalingrado.

Hoy bajo tus montañas de escarmiento
no sólo están los tuyos enterrados:
temblando está la carne de los muertos
que tocaron tu frente, Stalingrado.

Tu acero azul de orgullo construido,
tu pelo de planetas coronados,
tu baluarte de panes divididos,
tu frontera sombría, Stalingrado.

Tu Patria de martillos y laureles,
la sangre sobre tu esplendor nevado,
la mirada de Stalin a la nieve
tejida con tu sangre, Stalingrado.

Las condecoraciones que tus muertos
han puesto sobre el pecho traspasado
de la tierra, y el estremecimiento
de la muerte y la vida, Stalingrado

La sal profunda que de nuevo traes
al corazón del hombre acongojado
con la rama de rojos capitanes
salidos de tu sangre, Stalingrado.

La esperanza que rompe en los jardines
como la flor del árbol esperado,
la página grabada de fusiles,
las letras de la luz, Stalingrado.

La torre que concibes en la altura,
los altares de piedra ensangrentados,
los defensores de tu edad  madura,
los hijos de tu piel, Stalingrado.

Las águilas ardientes de tus piedras,
los metales por tu alma amamantados,
los adioses de lágrimas inmensas
y las olas de amor, Stalingrado.

Los huesos de asesinos malheridos,
los invasores párpados cerrados,
y los conquistadores fugitivos
detrás de tu centella, Stalingrado.

Los que humillaron la curva del Arco
y las aguas del Sena han taladrado
con el consentimiento del esclavo,
se detuvieron en Stalingrado.

Los que Praga la Bella sobre lágrimas,
sobre lo enmudecido y traicionado,
pasaron pisoteando sus heridas,
murieron en Stalingrado.

Los que en la gruta griega han escupido,
la estalactita de cristal truncado
y su clásico azul enrarecido,
ahora dónde están, Stalingrado?

Los que España quemaron y rompieron
dejando el corazón encadenado
de esa madre de encinos y guerreros,
se pudren a tus pies, Stalingrado.

Los que en Holanda, tulipanes y agua
salpicaron de lodo ensangrentado
y esparcieron el látigo y la espada,
ahora duermen en Stalingrado.

Los que en la noche blanca de Noruega
con un aullido de chacal soltado
quemaron esa helada primavera,
enmudecieron en Stalingrado.

Honor a ti por lo que el aire trae,
lo que se ha de cantar y lo cantado,
honor para tus madres y tus hijos
y tus nietos, Stalingrado.
Honor al combatiente de la bruma,
honor al Comisario y al soldado,
honor al cielo detrás de tu luna,
honor al sol de Stalingrado.

Guárdame un trozo de violenta espuma,
guárdame un rifle, guárdame un arado,
y que lo pongan en mi sepultura
con una espiga roja de tu estado,
para que sepan, si hay alguna duda,
que he muerto amándote y que me has amado,
y si no he combatido en tu cintura
dejo en tu honor esta granada oscura,
este canto de amor a Stalingrado.

jeudi 4 juin 2015

He vuelto a pensar

He vuelto a pensar
en el mundo,
como un disco de arcilla
flotando en el éter
del espacio siniestro.

He vuelto a pensar
en rejas,
en jaulas inexplicables
hechas de concreto hormigón
hechas de tácita carne.

He vuelto a pensar
en las pasos que he cedido,
en los campos minados,
en la torpeza implícita
a mi condición humana.

He vuelto a pensar
en la inmortalidad.
Miento,
he vuelto a pensar
en el tesoro de mi mortalidad.
He visto mis sesos salpicar
la pelea de flores en la pared.

He vuelto a pensar,
a desconectarme de todo.
Arrojándome a los dedos del tornado
he caído sobre una balsa agujereada
con un reloj marcando la hora
de algún sitio.

He vuelto a pensar
en el mundo
sólo como entretenimiento
para la memoria.