jeudi 8 octobre 2020

Caridad

 Mi torpe estrés
se ve interrumpido
por un momento
donde me hago
caridad.

Ya no siento.

Un ardor
en mi garganta
en mi nariz,
caridad.

Ya no siento
mi torpe estrés,
se ve interrumpido
por el disfraz,
caridad.

Aprovecho un poco
el momento
caigo
irresistiblemente
en la caridad.

Maremágnum

Comienzo con un par de ideas
rebotando en el corazón
de algún desesperado intento
de algún tosco movimiento
de mis piernas en el agua.

Una corriente centrífuga
que comprime todos los deseos
las agudas flechas que
insolente
lancé a las nubes.

Tomo otra hoja y le subo a la música
me conecto a la matriz alienígena
donde inventé un castillo de humo
en medio de la sequedad
en mitad del llanto
en la mitad vacía del vaso.

Pienso que hay cosas que sólo la humanidad
puede crear
luego me arrepiento.
La cefalización es algo común en el universo.

Entonces, cometo los errores que se me antojan
y el papel
y las olas del mar
todo lo aguantan.

Y los eclipses
y los fantasmas
y los fantasmas
y la espuma del mar
todas apunta al centro de mi cara.

Hay tres luces
en la verde esfera de mi cabeza
el sonido metálico
y el concreto vibrando.

Ascendente, descendente
el gramaje del plástico en mi sangre,
el error de garabatear a mi antojo
cualquier símbolo
cualquier borrador de mis párpados
cualquier remolino en mis arterias.

Un constante resurgir
lápices viejos
rayos láser.

Me arrojo suicida y rompo el silencio
la habitación se cae a pedazos
la terraza se quiebra como un huevo
el concreto vibra.

Cimiento y cima
el gramaje de mi carbono
el voltaje de mi electricidad
los estímulos
los distractores
las heridas
las infecciones
y el asfalto.

La poesía

 Me podré quejar de todo
exceptuando
la poesía.
Ella me lo ha dado todo.

lundi 31 août 2020

"siempre estarás en mi corazón"

 Nada sobre lo que pueda reclamar

te traería de vuelta.

Quizás algún mal paso, algún atraso

una que otra broma sobre nuestra miseria.


Ningún grito o llanto

te traería de vuelta

a esos espacios muertos

que habitaron en ti

a estos espacios en coma

que esperan tu llegada.


No sé cómo terminar esta noche

ni la conversación que nos debemos

el viento, el olvido, el planeta

un libro, una broma, un café.


No sé cómo darte las gracias

tampoco supe

preguntar si las necesitabas.

Sólo quiero encontrar una forma

de responder a esa última flor

a ese último libro

a ese último desinteresado obsequio

de tus ojos sinceros...

Yo mandé un poema

y tú mandaste un epitafio

un abrazo de tu cuerpo enorme

salpicado con restos de pintura

preguntando si estoy bien

si me siento cómoda,

y de pronto y corriendo a comer algo

y sólo por si no lo sabía

me dijiste

"siempre estarás en mi corazón".